Review: Shame

Es alucinante como en Shame se trabaja con una dualidad exquisita. Cinta que en Chile fue estrenada bajo el nombre de Sin Reservas, exhibiendo un breve asomo a la compleja y frágil vida de Brandon Sullivan, quien por fuera se manifiesta como un prolijo caballero moderno de melena ordenada y ropas elegantes, que enfundan como armadura su arraigada adicción, una hipersexualidad tan latente y viva como incontrolable. Con el que se coronan los 3 grandes vicios del cine: Alcoholismo con Leaving Las Vegas, Drogas con Requiem for a Dream y Shame con la ninfomanía. Donde este dualismo se maneja provocado en corruptibles personajes, con incorruptibles narrativas.

Brandon se pasea por su departamento, desnudo y sin tapujos, siendo señor y esclavo de este deseo, el que alimenta y complace abiertamente en sus cuatro paredes con prostitutas, mujeres de los bares locales, pornografía en internet e incluso recurriendo a auto satisfacerse en los baños de su oficina y restaurantes, pero todo ello enchapado en su doble identidad, una elegante, persona a la que a simples rasgos nada malo podría hacer, nada malo podría de abusar.

Este libertinaje sexual enfrascado en una prolija rutina, es “corrompido” cuando inesperadamente aparece su hermana Sissy, quien a ratos, explosiva e infantil, y a otros depresiva y sumamente dócil; la confrontan con la endeble situación de su hermano, haciendola catalizadora de que Brandon desnude su propia decadencia, y forzandolo a intentar redimir algo de su integración humana en esta sociedad y esta vida que no acepta ningún tipo de intervención.

La cinta se ve fortalecida con su protagonista Michael Fassbender, actor que con precisión quirúrgica retrata a Brandon Sullivan, enseñando que más que placer, satisfacción y alegría, al completar su deseo, expresa dolor, angustia, e incluso auto-compasión. Pues a diferencia del alcohol o las drogas, él sólo es presa de las endorfinas que libera con cada orgasmo, que a fin de cuentas nunca será saciada. Y así Fassbender, a quien pudimos ver X-Men: First Class, 300, y A Dangerous Method, se vuelve una promesa segura para los próximos años en una de las mejores interpretaciones de su carrera.

Shame no es la película que disfrutas, son de esas que duelen por su dureza, por la pena de la satiriasis de su personaje. Una trama tan provocativa y cercana, pues todos disfrutamos de un buen licor o tener relaciones, y ello nos lleva a cuestionarnos de cuál es el límite para caer en esta adicción. Con resultado a una película cercana a la perfección, que con un ensamblaje impecable se asoma en la vida de un personaje que deja que su decadencia fluya por su cuerpo, como cualquier amante que haya tenido por su piel.

Calificación: ★★★★★

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